El cáncer consiste en el crecimiento descontrolado de las células, las cuales al sobrepasar el número de células normales, comienzan a dificultar el funcionamiento de nuestro cuerpo.  El cáncer se puede originar en cualquiera de nuestros órganos, incluso en nuestra sangre, por lo que no es considerada una sola enfermedad. Existen muchos tipos de cáncer, entre ellos el de testículos.

El cáncer de testículos no es otra cosa que el crecimiento sin control de las células que se encuentran en esa parte del sistema reproductor del hombre. Los testículos están compuestos de varios tipos de células, por lo que en cada una se puede originar un tipo de cáncer diferente. Para identificarlo es necesario saber el tipo de célula donde todo comenzó.  

Existen factores de riesgo que podemos cambiar y evitar padecer cáncer, como los hábitos alimenticios o fumar cigarrillo, pero la edad y los antecedentes familiares no pueden ser cambiados, en estos casos la probabilidad de sufrir la enfermedad es más elevada. Sin embargo estos elementos no son garantía de llegar o no a padecer la enfermedad, nada es predecible cuando se trata del cáncer.  

Para ser más explícitos, el funcionamiento normal de una célula es dividirse de manera ordenada y morir cuando se daña o desgasta; en ese momento una nueva ocupa su lugar. El funcionamiento anormal es cuando la célula sigue creciendo y forman nuevas que desplazan a las células normales. Eso produce la formación de un tumor el cual causa problemas en el área donde se encuentra. A eso se le llama cáncer.

En este artículo vamos a profundizar más sobre el tema, para conocer las causas y los riesgos de padecer cáncer testicular, así como también recibir algunas recomendaciones por parte de SdeSalud referentes a este temido cáncer.

Factores de riesgo para el cáncer de testículo

Los factores de riesgo son las probabilidades de padecer una enfermedad, en particular el cáncer de testículos. De acuerdo a los científicos, son pocos los pacientes de sexo masculino, entre hombres y niños, que presentan los elementos de riesgo más conocidos, los cuales les presentaremos a continuación:

  • Testículo no descendido: esta afección es llamada criptorquidia y ocurre cuando uno o ambos testículos no se encuentran en el escroto. Cuando el feto está en proceso de formación los testículos crecen dentro de la cavidad abdominal y antes de nacer desciende hasta el escroto. El descenso podría tardar un año luego del nacimiento, si no ocurre durante ese lapso será necesario una intervención quirúrgica. 
  •  Infección por VIH: los pacientes que sufren el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y los infectados con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) están más propensos a padecer cáncer de testículo.
  • Edad: de acuerdo a estudios científicos realizados en universidades e institutos de investigación del cáncer, cerca del 50% de los tumores cancerosos en los testículos es manifiestan en hombres con edades comprendidas entre 20 y 30 años. Pero no están exentos de sufrirla niños, jóvenes y ancianos.
  • Antecedentes familiares: el registro de familiares directos (padre, madre, hermano) que padezcan o hayan sufrido cáncer de testículo eleva significativamente la posibilidad de padecerlo. Sin embargo de acuerdo a las estadísticas, una mayoría de pacientes con este tipo de cáncer no tenía antecedentes familiares de la enfermedad.
  • Cáncer en otro testículo: aunque el porcentaje es del 3 a 4%, los pacientes que han superado cáncer testicular están propensos a padecer la enfermedad en el otro testículo. 
  • Etnia: el origen étnico es otro factor de riesgo para padecer cáncer testicular. Los hombres que viven en los Estados Unidos y Europa tiene mayor posibilidad de sufrir la enfermedad que los originales de África y Asia. 
  • Tamaño corporal: algunos estudios han arrojado que los hombres de mayor estatura tienen más probabilidades de padecer cáncer en los testículos. Hasta ahora el peso no está relacionado con el riesgo de sufrirla.
  • Elementos controversiales: aunque el cáncer de testículos lo han relacionado con la realización de actividades físicas extenuantes, como por ejemplo cabalgar, o lesiones o traumas en esa zona, los estudios realizados hasta ahora no han arrojado resultados que los relacionen con la enfermedad.  

Recomendaciones

El índice de curación del cáncer testicular es elevado, y ese pronóstico se debe, en gran parte, a las medidas de prevención que pueden tomar los pacientes ante cualquiera de sus síntomas: bultos, aumento de tamaño, retención de líquido en la zona y sensación de pesadez en el escroto. Por eso los médicos recomiendan la realización de autoexámenes.

  • El auto examen se debe realizar durante o inmediatamente después de una ducha con agua caliente, debido a que el calor relaja la piel del escroto y facilita sentir cualquier irregularidad.
  • Debemos emplear ambas manos para realizar el examen, porque los dedos índice y pulgar vamos a situarlos debajo y encima de los testículos. La intención es hacer rodar los testículos entre ambos dedos. 
  • Mientras que sentimos el testículo (porque examinaremos uno a la vez) también notaremos una estructura de cordones en la parte superior e inferior, no debemos asustarnos pues debe estar ahí, ya que es donde se almacena el esperma.
  • Aunque los testículos varían de tamaño entre sí, cada uno debe mantener sus dimensiones regulares, si notas lo contrario sería motivo de alarma.

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